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Cuando las sombras de la depresión invaden tu lugar de trabajo

Por Genoveva Rodríguez-Castañeda


En depresión.  Mujer agarrandose el ceño con tristeza
Depresión. Mujer agarrándose el ceño con tristeza

Empecé perdiendo ese lustre, esa energía que venía con levantarme y empezar el día. Trabajaba dos tiempos completos y corría para llegar de un trabajo al otro. De pronto se me hacía cada vez más difícil levantarme, salir de la cama. Tenía tal revoloteo en la cabeza que me costaba concentrarme y hacer las cosas más simples. En vez de disfrutar de las bromas y las risas a la hora del almuerzo en el trabajo, prefería estar ocupada o quedarme en mi oficina.


La depresión es una enfermedad que no sólo afecta tu salud mental y emocional, sino también diversos aspectos de tu vida y tus relaciones, incluido el trabajo. En este blog, exploraremos cómo la depresión puede influir en tu desempeño laboral, las señales de advertencia a las que debes prestar atención y cómo buscar ayuda y apoyo en el entorno laboral.

La depresión puede tener un impacto significativo en tu capacidad para funcionar efectivamente en el trabajo. Te contaré cómo puede afectarte esta enfermedad en tu desempeño del día a día (recuerda que, aunque estés en casa cuidando a tus hijos, si tienes depresión también afecta como haces tu trabajo, es decir cómo les das atención a tus hijos)


infográfico describe cuatro formas que depresión afecta el trabajo.   Mujer se toca la cabeza con tristeza. Reduce tu productividad, Falta de interés y motivación,  Ausentismo y llegar tarde al trabajo y dificultades en relacionarnos con compañeros de trabajo
infográfico sobre depresión en el trabajo



Si sientes que tienes depresión, mientras más pronto busques apoyo para empezar a salir de ella, más pronto verás como tu entorno y tus relaciones laborales mejoran. Es posible que te estés preguntando:


¿Cómo sé si tengo depresión y me está afectando en el trabajo?


Puedes guiarte por estos parámetros que muchos hemos sentido alguna vez en nuestras vidas:


  • Falta de interés por el trabajo. Recuérdate algún componente de tu trabajo que te hacía mucha ilusión y evalúa si esa misma actividad ahora te parece aburrida o desmotivante.

  • Ya no logras cumplir en tu trabajo como antes, has bajado tu productividad.

  • Tus patrones de sueño han cambiado, por ejemplo sufres de insomnio en la noche, te levantas a las 3 AM y te cuesta volver a dormir o te duermes por tardes enteras.

  • Evitas juntarte con tus compañeros de trabajo y te pasas largos ratos tratando que te dejen sólo.

  • Te cuesta cumplir con tus responsabilidades a tiempo o quedas mal con tus jefes por no poder producir lo que antes producías.


Si alguna de estas características te describe, no esperes a obtener una evaluación de tu rendimiento en el trabajo o peor a que tengas un accidente que te lastime o descapacite por no poner atención a lo que haces. Busca apoyo.


Yo llegué a un punto de estar completamente vencida, agotada, con días en los que no quería vivir más. En mi desesperación encontré apoyo en un terapeuta. Me enseñó a encontrar espacios para cuidarme y darme tiempo. Poco a poco mis relaciones de trabajo y desempeño empezaron a mejorar.


Te recomiendo que si no sabes por dónde empezar hables con un profesional de salud mental o hagas la consulta a través de nuestro proyecto Tías para obtener orientación y encontrar a un profesional en salud mental que te equipe con pasos concretos y herramientas para salir de la depresión y restablecer tu productividad en el trabajo.


Acá te dejo algunos pasos para poder manejar tu depresión en tu trabajo:

  • Cuida de ti mismo. Es importante que tengas compasión contigo en estos momentos. Establece límites en el trabajo, prioriza tu autocuidado y busca actividades que te ayuden a reducir el estrés y mejorar tu bienestar emocional.

  • Busca apoyo. Si tienes un colega de confianza o un programa de asistencia laboral (o un departamento de recursos humanos) aprovecha estos recursos para obtener un apoyo emocional. Recuerda que de acuerdo con CDC vivimos en un país donde 30% de nosotros ha padecido de depresión alguna vez, seguro encontrarás a alguien cercano que ha pasado por lo que tu estás viviendo.

  • Comunica tu situación con tu empleador. Si te sientes cómodo haciéndolo y no crees que afecte tu estatus en el trabajo, considera hablar con tu empleador o supervisor sobre lo que estás experimentando. Puede que te ofrezcan ajustes que reduzcan la presión que sientes o que te conecten con recursos de apoyo.


En fin, la depresión puede tener un impacto significativo en varios aspectos de tu vida, incluyendo el trabajo. Reconocer las señales de advertencia y buscar ayuda es importante para que no sufras consecuencias profesionales, además de personales, como consecuencia de esta enfermedad. Con el apoyo adecuado es posible que recuperes la satisfacción en lo que haces y que recuperes tu bienestar emocional, o que encuentres un trabajo que te motive más. Recuerda que no estas solo y en tus compañeros, o en donde estés, puedes encontrar recursos disponibles para ayudarte a enfrentar la depresión.


Si estás buscando ayuda profesional, accesible, en español y con muchísima empatía, encuéntrala en Esperantza.


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